El Centro de Transeúntes y Sin Techo comienza su andadura en 1994 como un intento de las Cáritas parroquiales de Huelva-Ciudad y Cáritas Diocesana dignificar la atención a las personas Sin Hogar. El resultado es el que hoy se conoce como “Centro Puerta Abierta” para personas en situación de exclusión. Desde entonces, el trabajo que se hace en el centro ha ido cambiando, pero los denominadores comunes han sido siempre la atención a personas que carecen de todo y el protagonismo de los voluntarios en el trabajo.
Uno de los cambios fundamentales ha sido el de un paradigma centrado en la atención a un colectivo específico (personas sin hogar) a una atención centrada en la situación concreta de la persona y la inclusión del centro en un proyecto más amplio que contempla todo un proceso que puede permitir a la persona salir de la situación de exclusión y que contempla la puesta en marcha de pisos de acogida, actuaciones por el empleo y la incidencia pública que pretende denunciar la situación de exclusión e impulsar medidas que eviten fenómenos como el sinhogarismo.
El Centro Puerta Abierta, por tanto, se constituye como un espacio de atención para las personas en situación de exclusión.
En el confluyen proyectos de atención a unos colectivos tan necesitados como son los de las personas sin hogar, inmigrantes en situación de exclusión o mujeres que ejercen la prostitución y se desarrollan actuaciones que van desde el acompañamiento en procesos de desarrollo o a la realización de gestiones básicas (médico, documentación, prestaciones...), salidas culturales y de Ocio, talleres formativos y ocupacionales, espacios de participación de personas en situación de exclusión y voluntarios del proyecto..., y también, por supuesto, servicios que buscan reducir el daño que provoca las carencias que traen consigo la situación de exclusión (ducha, consigna de objetos...)
Pero entre sus objetivos también se encuentran el conocer la realidad de los diferentes colectivos que se atienden en el centro, promover medidas que compensen las desigualdades, articular medidas formativas adecuadas para la inserción laboral y social, impulsar acciones que contemplen la vivienda y la salud como elementos de inserción social, promover la utilización de los recursos a que por derecho propio tienen acceso los colectivos más desfavorecidos, impulsar la participación de las personas en situación de exclusión y, por supuesto, dar a conocer las situaciones que Cáritas detecta.
La APDHA- se esta movilizando desde el pasado 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, reclamando al Parlamento Andaluz, la necesaria Ley de Inclusión para Andalucía que garantice los derechos sociales básicos a toda la población sin exclusiones. Una ley que termine con las desigualdades sociales que generan tantas carencias y sufrimiento a miles de personas de nuestra comunidad, sin vivienda digna, sin alimentación, sin salud, sin educación adecuada,…
La entrega de dichos premios (uno por cada delegación de la asociación) se celebró el sábado 20 de febrero en la ciudad de Sevilla.

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