Un día de una mujer trabajadora.
7:00 de la mañana: otro largo día y una niña resfriada, menos mal que le ha bajado la fiebre. El camino a Mazagón se hace imposible con esta lluvia, y la carretera está cortada. Hoy Maria tendrá que esperar para su desayuno Pii..Pii...Piii...! las bocinas de los coches estrepitosas intentando abrirse paso entre el trafico. El medico no tiene buenas noticias hoy para el cáncer de Maria, mujer fuerte donde las haya ¡cuanto se aprende de una persona mayor así, su valentía es ganas de vivir!.
14:00 horas: voy a casa para almorzar, al abrir la puerta ¡ Mami... Mami... !! Mi hija viene corriendo a saludarme -está mejor-. Su padre ya tiene la mesa puesta, pero ella no come hasta que me ve llegar. Paso poco tiempo en casa, pero solo será temporal hasta que Juan (mi marido) encuentre algo de trabajo.
15:00 hora: Salgo corriendo al centro de diálisis, hoy viene a consulta Ramón me encanta, siempre tiene una sonrisa para mí.
21:00 hora: salgo pitando a mi casa, a ver si tengo tiempo de darle el baño a mi hija, me gusta mucho compartir ese momento... no lo cambio por nada. Gracias a Juan que ha preparado la cena así tendré tiempo de leerle el cuento a mi hija antes de dormir. Aún tengo que preparar el trabajo de mañana he de llevar a María a visitar a su hijo, hace tanto tiempo que no lo ve... Todos se van a la cama, y yo por fin también -estoy tan cansada hoy-. Y así hasta mañana y después de mañana es el DIA a día de una mujer trabajadora como yo.
La dificultad de la mujer
Voy a contar un poco mi propia experiencia. Yo estudio en un colegio en el que la verdad no salió muy bien preparada como para estudiar. No sabéis lo que yo daría ahora por poder estudiar, lo incomoda y lo incompleta que te sientes cuando no tienes ni lo básico que se necesita. Ahora, hoy en día, es la Eso. Cuando salí de colegio ese mismo año, a los15 años comencé a trabajar en una casa. A los 20 años me case y ahora me doy cuenta de que era solo una niña y deje muchas cosas por hacer que ahora me vendrían bien para conseguir un trabajo con mucha más facilidad.
A los trece meses de casarme tuve mi primer hijo, así que como yo, bueno, las madres somos las responsables de nuestros bebes. O así lo cree nuestra sociedad, el caso es que en realidad prácticamente no he dejado nunca de trabajar, claro pero siempre adaptándome a los horarios de la guardería o el colegio o si no buscándome las formas de que alguien recogiera a mi hijo del colegio y eso sin contar que se pusiera malo.
A los seis años tuve mi segundo hijo, otra vez a empezar de nuevo, con el pequeño tuve que empezar a trabajar antes de cumplir la cuarentena, ya que mi marido se queda parado y teníamos muchos pagos a los que hacerle frente. Empecé a trabajar en mi primera empresa: Marsol, pero me duro solo un día, lo tuve que dejar ya que no tenía un control de horario, no sabia ni cuando ni donde ni hasta que hora tenia que trabajar y eso con dos niños pequeños una mujer no lo puede hacer.
A los dos o tres meses estuve muy bien en otra empresa: EmSer Onuba pero el pequeño se puso malo y también perdí el trabajo. Ya tengo los niños mayorcitos, todavía el pequeño necesita mucho de mí, pero tengo una disponibilidad casi absoluta para trabajar. Ahora estoy haciendo un curso (el primero que voy hacer) me gustaría seguir formándome, pero no sé si podré hacer mas cursos ya que no puedo trabajar y estudiar a la vez, he intentado en muchas otras ocasiones hacer cursos pero la necesidad de tener que ayudar económicamente en casa, gana por goleada. Mi marido ha trabajado y después se ha ido a hacer sus cursos o ha echado horas extraordinarias o lo que haya tenido que hacer, pero ellos si pueden, ellos salen por la mañana sin mirar a la hora que tienen que regresar, pero nosotras las mujeres tenemos nuestra vida controlada por un horario, la hora del colegio de llevar y recoger nuestro hijos, la comida, las actividades de la casa, la cena, los horarios para hacer gestiones, los médicos, bueno y muchas cosas mas
El milagro de ser mujer
Creo que casi todo en la vida de una mujer, es un milagro, sobre todo en la faceta de madre. Porque la mujer hace posible el “milagro de la vida”. Y a partir de ahí casi te anulas y solo piensas en tus hijos y en tu pareja. Tus hijos se convierten en tu razón de ser, cuando son bebes la primera vez que te separas de ellos no se te olvida, porque lo pasa fatal aunque solo sean unas horas, piensas que nadie puede hacerlo como tu, me refiero a su cuidado, luego te vas acostumbrando un poco pero durante muchos años quiere controlar absolutamente todo, pero después va pasando el tiempo y poco a poco se van despegando un poco y tu vuelves a mirar dentro de ti, y te das cuenta que quieres retomar un poco tu persona. Creo que en parte la mujer de esta época, a veces esta incluso peor que antes porque “si” trabaja fuera y tiene otra libertad pero realmente ¿hay igualdad? Antes al menos solo era la casa, los hijos y el marido que no son poco, pero ahora a no ser algunas excepciones, es la casa, los hijos, el marido y el trabajo, aparte, aparte del trabajo la tensión de pensar con quien dejar a los niños, si se pone enfermo o no.
El hombre sale a trabajar por la puerta sin ninguna de esa tensiones, y la mujer lo consigue, ¿Es un milagro o no? Yo soy muy feliz con mi pareja, pero me siento muy sola, porque el siempre esta fuera y cuando viene intento no agobiarle, pero en realidad sobre mi cae toda la responsabilidad de educar a mis hijos, de que estudien, que sean felices, que salgan y entren, también que buscar trabajo, además de la casa, compra, limpieza, ropa gestiones, etc
Y lo que más tensión me causa son los problemas económicos que tenemos que procurar solucionar muchas veces “milagrosamente” sin que se quede la falta en mis hijos y tratar de no preocupar a mi pareja. Pero todo esto me causa mucha tensión además a veces te hace sentir muy sola. A veces pienso que mi cabeza es como un ordenador. Pienso que muy pocos hombres serían capaces de todo eso, aunque no les quito su merito porque egoistamente yo sería incapaz de estar lejos de mis hijos.

syndiquer site